viernes, 16 de mayo de 2008

BLADE RUNNER Y LA FILOSOFIA

El filme dirigido por Ridley Scott en 1982, Blade Runner, se basa en la novela del escritor de ciencia ficción Philip K. Dick, “¿Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas?”,
Este es un breve resumen del filme a analizar:

En el 2019, los seres humanos crean replicantes, los cuales son clones humanos alterados genéticamente dependiendo para la labor que este deba hacer, son diseñados para trabajos de conquista y exploración de colonias en otros planetas y para reemplazar al hombre en tareas o labores aburridas, tediosas o muy mecanizadas. Sin embargo, en la Tierra, estos androides están prohibidos y son ilegales, por ende son cazados y asesinados por policías especiales que son llamados Blade Runners. La historia comienza con un grupo de replicantes que secuestran una nave y se dirigen a nuestro planeta, con el fin de extender su tiempo de vida (tienen un corto plazo de vida de cuatro años).
Es cuando el departamento de policia de Los Angeles recurre al ya retirado, ex-blade runner, llamado Rick Deckard. Quien caza y mata a los replicantes fugitivos, y estos, a su vez, terminan enseñándole lo que realmente significa ser un humano.
[1]


¿Qué somos, de dónde venimos, por qué venimos, cuánto tiempo tenemos y a dónde vamos?
Esta es la pegunta que muchos de nosotros nos hacemos desde pequeños y nos acompaña a lo largo de nuestra vida, y según como vamos creciendo tratamos de buscar la respuesta en nuestros padres, amigos, profesores del colegio, maestros de la universidad y persona a la cual creemos que puede entender este cuestionamiento y puede darnos una respuesta u comentario que nos permita esclarecer esta duda. No obstante, sólo descubrimos que ellos tampoco tienen la respuesta, o en el mejor de los casos tienen una que los satisface individualmente, y por la misma condición a nosotros nos resulta insuficiente.

En el filme analizado, una diferencia que se haya entre los replicantes y los seres humanos es que los primeros tienen el conocimiento de su origen y el propósito por cual están acá. Pero, al igual que los seres humanos, desconocen que pasa después de que su existencia llega a un final.
Estos clones tienen el conocimiento a priori de que son seres artificiales, y que son creados para cumplir ciertas tareas (ya sean estas peligrosas o simplemente aburridas para el hombre), al mismo tiempo tienen la noción de un Dios, en este caso su Creador o fabricante, Tyrell. El cual, según la opinión de Fran Kapilla en Blade Runner, una guía (segunda parte)
[2], se identifica con un empirismo materialista[3] que conduce a la destrucción y la no-trascendencia.
Los replicantes conocen la razón de porqué están acá, ellos han sido creados para satisfaces necesidades de los humanos y para suplantarlos a su vez en ciertas labores. La ignorancia de lo que sigue una vez que la vida llega a su fin es precisamente lo que les da miedo, y vemos que hay, al igual que en los seres humanos dos tipos de agonizantes: los que aceptan resignados a que todo lo que inicia tiene que acabar y los que intentan a como de lugar retrasar su hora final.

Los seres humanos, a su vez, tenemos la noción de un Dios creador, o de una entidad superior, para abarcar otras religiones y no sólo las católicas, pero no lo conocemos, tenemos formas de comunicarnos con él (mediante el rezo, la oración o el pensamiento como si fuese una conversación telepática) pero no obtenemos una respuesta de éste. No se da la conversación que tuvo Roy Batty con Tyrell cuando este le pidió la prolongación de su vida.
El ser humano no conoce el sentido de su existencia, no sabe el porqué, ni para qué está en el mundo; el propósito de su presencia lo tiene que averiguar a lo largo de su vida, y esta puede acabar antes de que el encuentra su respuesta.
Para los religiosos, el a donde vamos es diverso: unos dirán al cielo (o infierno), otros pensarán en la reencarnación, los ateos que toman de la ciencia la noción de que la energía no se pierde sólo se transforma tendrán un tercer punto de vista y así cientos más.

En esta película se pueden abstraer variados y diferentes pensamientos filosóficos, según como que se quiera ver o interpretar (ya que hay varias cosas que el film deja a la libre interpretación del espectador):

Podemos encontrar presencia del racionalismo de Descartes implícito en la búsqueda de conocimiento de los replicantes sobre la posibilidad de extender su acotada vida. También cuando Pris se encuentra en el departamento de J.F. Sebastian y le dice “Pienso, luego existo”, y esto se debe a la dualidad cartesiana sostenida por este filósofo que en los hombres se da la congruencia entre dos planos: el plano material o físico (el cuerpo) y el espiritual (el alma).

Pensamientos de Immanuel Kant se encuentran plasmados en los personajes que nosotros los pasamos por desapercibidos. Como mencioné, la noción de la existencia de un Dios o creador, el mismo saber que son seres artificiales, es decir, creados por el hombre (manipulados genéticamente), ambos son juicios a priori, basados en la razón. Pudiendo ser los conocimientos innatos que sugería Descartes con la idea de la existencia de Dios.
La ley moral de Kant podría ser abstraída de la escena en que Deckard se encuentra colgando de un edificio a segundos de caer y morir, sin embargo un ya moribundo y enemigo Roy Batty le salva la vida, jalándolo del borde hacia el techo donde él se encuentra. Aceptando su inevitable destino de perecer y adoptando una actitud equiparable a la de un humano.
El empirismo materialista sostenido por Francis Bacon, Hobbes, Locke y los materialistas franceses del siglo XVIII esta latente cuando nos damos cuenta que los replicantes conocen el saber de poder sentir, amar, doler y temer de igual manera que los seres humanos.

“Dios ha muerto”, la muerte del doctor Eldon Tyrell a manos de una de sus creaciones, Roy Batty, supone el pensamiento nihilista de Nietzsche, o sea es una presentación de repetidas frustraciones en la búsqueda de significado, en este caso es la búsqueda de prolongar su vida. Al preguntarle a su Padre la pregunta que todos, como seres humanos, nos hacemos “¿Por qué?” pero el Padre no sabe que contestarle, ya que él mismo ha hecho la similar pregunta y no ha obtenido respuesta. Roy termina matando a su padre, a su creador. En pocas palabras a lo que vendría a ser equivalente a nosotros con Dios.

La finitud de la vida
“Yo he visto cosas que ustedes no creerían. He visto atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tanhaüser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.” Es la última línea que dice el personaje de Roy Batty después de salvarle la vida a Deckard y antes de morir.
Roy, al matar a su creador, el Dr. Tyrell, cuando le dice que no puede evitar su muerte, ya que el es una de sus más perfectas creaciones y aunque intentase alargar su vida de una manera, el virus que lo mata encontraría otra forma de lograr su objetivo, este replicante se da cuenta que sus últimos días fueron no más que un desperdicio de tiempo al destruir lo que el veneraba con fervor, es decir: la vida. Esto y el hecho de salvarle la vida a su enemigo (Deckard) demuestran que Roy finalmente da cuenta de que la muerte es el último horizonte de todo lo que tiene vida.
Después de ver la película, tuve una conversación, mas bien una duda, que se la planteé a con un compañero.
¿Por qué estos replicantes no se conformaban con su destino mortal? A lo que me refiero es que ellos, al menos, tenían ciertas preguntas filosóficas contestadas. Sabían quien los había creado, también, el motivo por el que fueron creados, tenían el conocimiento del limitado tiempo que iban a vivir. Lo único que no sabían era por qué debían morir y que seguía después de este paso tan temido. Mientras los humanos tenemos que ver cómo podemos encontrarle una respuesta a estas preguntas ancestrales.

Es quizás por el mismo miedo que todos (al menos el reino animal) le tenemos al que hay mas allá de la vida, que sucede con el alma o el espíritu. Si en verdad el dualismo cartesiano finalmente cambia y deja de ser dos líneas que se cruzan (los planos materiales y espirituales: cuerpo y alma) para convertirse en dos líneas paralelas, de las cuales una llego a un fin (el cuerpo)
La identidad y lo real en Blade Runner

La barrera entre el ser humano y el replicante se vuelve borrosa. Al punto que el mismo Deckard parece ser replicante, y Rachael parece estar humanizada en mayor medida que el resto de replicantes y se encontraba convencida de ser humana ya que tenia memoria de la hacían vivir en el engaño de ser personas reales y de recordar vivencias de un ser humano común. La supuesta diferencia está en la incapacidad de los replicantes de sentir empatía, que es lo que mide el test Voight-Kampff.

Los replicantes son capaces de desarrollar sentimientos humanos:
- Amor y confianza, como el que siente Rachael por Deckard y viceversa, al final de la película.
- Tristeza, en el gesto de Roy al cadáver de Pris, cuando le cierra los ojos y llora por su muerte.
- Miedo, “Es toda una experiencia vivir con miedo, ¿verdad?... Eso es lo que significa ser esclavo”. Le dice Roy a Deckard cuando este se encuentra colgando del edificio.
- Piedad, cuando R.Batty salva a Deckard de caer del edificio.
- Odio, cuando el replicante líder encuentras a su creador y lo mata, por no poder responder revertir o aplazar su muerte.

Estos sentimientos son propios de un humano. Entonces:
¿Qué es lo que nos diferenciaría a los humanos de los replicantes? Según el enfoque que se da en el filme (aparte de la capacidad de empatía y el brillo medio rojo-anaranjado que tenían en los ojos, claro está)

Deckard, según la versión del director (Ridley Scott), Director’s Cut, hay más evidencias de que el mismo detective, cuya misión era cazar y matar a los replicantes en la tierra podría ser uno de ellos. Y, ni el mismo saberlo o estar seguro. En los últimos minutos de la película cuando dice haber sentido una conexión, un vínculo de hermandad entre él y Roy Batty. Convence de la posibilidad de que Deckard no fuese tan humano como se pensaba, y el hecho de que Gaff, lo siguiera a todos lados, como supervisando que el replicante cumpliera correctamente con su trabajo, su objetivo por el cual fue creado, es decir su misión en esta vida. También que este misterioso Gaff le dejara figurillas de origami en formas de unicornio que es precisamente con lo que el detective Deckard soñaba, podría ser una pista de que este personaje estuviese enterado de cuales dispositivos de memoria artificial tiene este policía.
Si se observan las fotos que el protagonista conservaba sobre el piano y los muebles, uno se da cuenta de que todas son demasiado antiguas (blanco u negro) y que en ninguna figura él.
Todo esto mantiene al espectador durante la película e inclusive después de esta dudando sobre la naturaleza del personaje representado por Harrison Ford.


En el caso de Rachael, que había sido engañada, al punto de creer ser humana y olvidar el haber sido creada, diseñada por la corporación del Dr. Tyrell. La presencia de esas falsas memorias, recuerdos y vivencias, que la hacían sentir auténtica, humana, no es sino otra metáfora como en la historia de Matrix (en donde el personaje de Keanu Reeves vive en un mundo ficticio, de sueños creado por las maquinas…) o de The Truman Show (en donde Jim Carrey cree vivir una vida normal sin tener idea de que su vida hasta entonces había sido un guión de un programa de televisión, un reality show extremo, si queremos ponerle un nombre) Lo que tienen en común entre estos dos filmes y la historia de Rachael en Blade Runner, es el de no saber o poder diferenciar lo que es real de lo ficticio, lo natural de lo artificial.

Es lo que Rene Descartes buscaba esclarecer mediante el escepticismo metódico. Dudar de todo, desde los sentidos hasta de los cálculos simples y creer en la posible existencia de un Genio Maligno. Dudamos del mundo como lo conocemos, de nuestro cuerpo como sentimos y percibimos, por ende de todas nuestras certezas. Este Genio o Dios Maligno, el cual me engaña, no me permite saber si es que estoy soñando o si estoy despierto. De lo único que puedo estar seguro es que estoy dudando. Dudo por lo tanto existo –> Pienso, luego existo (cogito ergo sum) y para solucionar el problema del Dios o Genio maligno, Descartes prueba la existencia del Dios Perfecto, el todopoderoso, omnipresente y benevolente, el cual, por ser todo lo anterior, inmediatamente me protege de cualquier engaño que algún genio maligno me quiera tender.


Después de ver como los pensamientos de filósofos con ideas y concepciones tan diferentes como similares se encuentran inmersos en esta película yo llego a la conclusión de este análisis, formulando la siguiente pregunta:

Si se pudiese elegir entre una extensa vida sin sentido o una corta vida con sentido ¿Cuál escogería?

Personalmente prefiero una vida extensa sin sentido, aún así sepa que lo más probable es que no logre satisfacer mis dudas por mas negativo, pesimista y fatalista que esto pueda sonar, pero esta idea de no saber cual es mi objetivo en la vida, mi misión por la cual estoy acá presente es lo que, en mi opinión, nos diferencia de las maquinas (no me refiero a los replicantes, aclarando)





[1] www.imdb.com
[2] www.fantasymundo.com/articulo.php?articulo=281 (14 de marzo de 1986)
[3] Empirismo Materialista (Francis Bacon, Hobbes, Locke, entre otros) estima que la fuente de la experiencia sensorial radica en el mundo exterior, que existe objetivamente. (Diccionario Soviético de filosofía, 1946 - 1965)


BIBLIOGRAFIA:
- http://www.fantasymundo.com/articulos/274/
Blade Runner, una guía (primera parte)
Fran Kapilla 06/03/2006

- http://www.fantasymundo.com/articulo.php?articulo=281
Blade Runner, una guía (segunda parte)
Fran Kapilla 14/03/2006


- SERRANO MARIN, Vicednte. Nihilismo y modernidad.
Plaza y Valdes. 2005